PSICOLOGÍA ADLERIANA

En su teoría de personalidad, Adler recalcó la unicidad del individuo, la unidad de su personalidad, su forma característica de comportamiento, la intencionalidad de sus esfuerzos y su lucha creativa por superar las inferioridades personales y los impedimentos del ambiente. Entonces, si nosotros queremos entender cuál es la finalidad de cualquier comportamiento humano,  no deberíamos preguntarnos ¿de dónde? O ¿por qué? Deberíamos preguntarnos ¿hacia dónde? O ¿para qué?, ya que la conducta humana solo puede ser entendida por la meta que este persigue.


Adler reconocía que todos los seres humanos aspiran a un ideal utópico de última perfección (autoactualización), a superar los obstáculos, alcanzar sus fines propuestos. Pero al mismo tiempo afirmaba que el ser humano es un ser social, y todas las personas tenemos la necesidad de pertenecer a una familia, un grupo, una sociedad, y a la humanidad en general. Este sentimiento de pertenencia Adler lo llamaba el Sentimiento de Comunidad: el niño pequeño, primero tiene que experimentar esta sensación de pertenencia en el seno de la familia; luego, a medida que crece, tiene que aprender a contribuir al funcionamiento de esta comunidad mediante su esfuerzo personal, es decir, tiene que aprender la cooperación. El niño tiene que dejar de ser egocéntrico para luego convertirse en un ser plenamente social y hacer compatible sus objetivos en la vida, su proceso autoactualizador, con los objetivos de la comunidad.  Si este proceso adaptativo del ser humano se ve obstaculizado, y si esta necesidad de pertenecer y la integración plena no se satisfacen, o si la persona no aprende a colaborar con los demás para conseguir el bien común, puede desarrollar, según Adler, problemas de convivencia o  incluso un trastorno psicológico. Así por ejemplo, un niño puede aprender que mediante llantos, berrinches y más tarde con síntomas psicopatológicos puede conseguir una atención muy superior a la que pudo conseguir con su conducta adaptativa. Vía ensayo y error, y dependiendo de las reacciones de los adultos, el niño aprende a utilizar su debilidad de manera que ahora le sirve para poner a los padres a su servicio y para ejercer poder indirecto. Se convierte en un pequeño tirano. Pero más adelante en la vida descubre que los otros no le complacen como lo hacían sus padres, se sentirá frustrado y experimentará sentimientos de inferioridad que intentará compensar mediante lo que Adler llamaba el afán de superioridad. De esta manera tendrá conflictos con los demás, podrá desarrollar problemas psicológicos o incluso una patología, por ejemplo una depresión.

La Psicología Individual de Alfred Adler

El médico vienés Alfred Adler (1870-1936) fue primero discípulo y luego disidente de Sigmund Freud. Después fundó su propia escuela psicológica, llamada “Psicología Individual” (o Psicología Adleriana), al disentir de Freud sobre las causas de los trastornos mentales. Mientras Freud mantenía la idea del origen sexual de los trastornos y trataba más bien a personas de la burguesía vienesa, Adler notaba que muchos pacientes suyos sufrían sentimientos de inferioridad arraigados en la infancia; además, siempre tuvo una cierta preocupación por las clases sociales menos favorecidas. Este interés en el contexto social le llevó al concepto del Sentimiento de Comunidad.

La teoría de Adler es una teoría social, humanista, cognitiva, positiva y adaptativa.  Asume que la interpretación del hombre de la realidad es subjetiva y que éste es capaz de decidir, elegir y marcar la diferencia en su vida. Esta teoría también se relaciona con el optimismo y la aceptación de la naturaleza humana y se centra en su singularidad.

 

Los supuestos básicos de la teoría son, que todos los seres humanos  son seres sociales valiosos, que se desenvuelven en un entorno social al cual quieren pertenecer.  La cosmovisión alienta una consideración respetuosa y sin prejuicios, creyendo que cada persona tiene el potencial para desarrollarse de manera saludable.

Sus principios se basan en valores de igualdad humana, el respeto mutuo, la fe en uno mismo y en los demás, la contribución y la eficacia, el enfoque en lo positivo y la cooperación. La realización de estos valores y su implementación, permiten a largo plazo la salud mental. 

Esta teoría puede ser aplicable a tres contextos de la vida de un individuo:

- Familia (crianza, familia extensa, relaciones y vejez)
- Trabajo
- Sociedad / Comunidad.

La psicoterapia Adleriana  pertenece a la tercera fuerza en psicología. Su teoría es humanista, pues cree en el potencial humano y en su derecho a prosperar. 

Es una teoría cognitiva, pues sostiene que detrás de cada movimiento mental o físico (pensamiento, emoción o acción) existe una estructura cognoscitiva que la respalda. En este sentido, el hombre como entidad cognitiva  tiene la capacidad de elegir comportamientos y, por tanto, es responsable de las consecuencias de los mismos. 

El enfoque terapeutico es sistémico-social. De acuerdo a la teoría, todo comportamiento ocurre en un contexto social y el bien individual no puede separarse del bien general y viceversa. Por lo tanto, es imposible llegar a la investigación de una persona si la separamos de su entorno social y enfrenta las tareas de la vida en tres áreas principales:

 

  • Trabajo, que se refiere a las responsabilidades que tenemos en la vida.

  • Convivencia (sociedad), tiene que ver con el vínculo que establecemos con los demás.

  • Amor, se refiere a la capacidad de poder relacionarnos con una pareja.

La persona durante el proceso evolutivo, se va enfrentando poco a poco a estas tareas y si no tiene el sentimiento de comunidad desarrollado y la actitud de cooperación, difícilmente podrá afrontar estos retos de manera apropiada y tenderá a aislarse o desarrollar ciertas conductas para evadir estas tareas.   

 

Según Adler todas las personas venimos al mundo padeciendo una inferioridad de origen biológico o natural que  constituyen nuestras limitaciones como seres humanos. Cuando no somos capaces de compensar esos sentimientos,  porque nos percibimos limitados, inseguros por enfermedades o por condiciones desfavorables de la vida o por nuestras propias imperfecciones, se genera un sentimiento de inferioridad que tratamos de aminorar a través de estrategias de compensación tratando de superar esa inferioridad en la búsqueda de la sensación de dominio y superación que Adler llama “tendencia al perfeccionismo”.   

 

Por otro lado, cuando tratamos de compensar de manera excesiva ese sentimiento de inferioridad, aparece el “complejo de superioridad”, de manera que la persona trata de ocultar todas sus debilidades ante si mismo y los demás, dando una imagen exagerada de sus habilidades y logros.

Terapia y orientación psicológica

La terapia adleriana ha ido cambiando a lo largo del tiempo, desde su creación. Los adlerianos de hoy son conscientes que los trastornos mentales no se pueden reducir a simples sentimientos de inferioridad, sino que representan un proceso más complejo. Pero el objetivo terapéutico sigue siendo el de capacitar al paciente a responsabilizarse de su proceso y empoderarse para buscar soluciones creativas a sus problemas mediante la cooperación con los demás.

Inicialmente concebida como una forma de explicar y tratar enfermedades mentales, la Psicología Adleriana ha desarrollado una corriente hacia lo que es la orientación psicológica (o counselling). La orientación psicológica no se ocupa tanto del tratamiento de trastornos (como un trastorno de ansiedad, depresión), sino de problemas y dificultades que resultan de un insuficiente manejo de la vida diaria, tan compleja hoy en día.

El tratamiento está enfocado a objetivos o metas.  Aquí el terapeuta y el paciente definen juntos los objetivos terapéuticos; éstos pueden ser a corto o largo plazo según sea necesario. El terapeuta alienta al paciente a asumir la responsabilidad de su vida y desarrollar una afinidad social. Esto lo ayudará a elegir nuevas opciones dentro de la realidad de su vida.

 

Muchas personas consultan, no por una fobia, por ejemplo, sino por miedo a enfrentarse a los conflictos en su relación de pareja, en su trabajo, con sus hijos. A estas personas la Psicología Individual quiere dar una respuesta, ayudarles a solucionar sus problemas y a integrarse mejor a la comunidad. Los adlerianos no tratamos enfermedades, sino a personas. No se pretende eliminar síntomas, sino a desbloquear al individuo para que desarrolle un mayor Sentimiento de Comunidad.

Instituto Adler

Psicología del cambio.

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